Otro gol de media cancha con poco hielo por favor

La fiebre mundialista a los peruanos nos ha pegado fuerte.Treinta y seis años sin sentir un mundial, sin sentir lo que es gritar un himno nacional a todo pulmón y parecer local en estadios Europeos.

Ver a la blanca y roja brillar tan lejos pero sentirla tan cerca. Dentro de cada uno  latiendo fuerte con el corazón a mil cuando los minutos del primer tiempo se van acabando y vemos como los muchachos siguen luchando, corriendo y sudando por su patria; pero no están solos , ya que más de treinta millones de peruanos mojamos nuestra camisetas algunos por nervios y otros porque se les derramo la cerveza por tratar de gritar un intento fallido de gol.